“En lo personal, pienso que el empoderamiento es clave para la toma de decisiones, esto nos permite no únicamente tomar riesgos, sino tener decisiones acertadas”

En un entorno empresarial cada vez más competitivo, ¿qué papel crees que juega la perspectiva femenina a la hora de innovar y tomar decisiones estratégicas?

Definitivamente las mujeres hemos desarrollado un rol protagónico dentro del mundo empresarial, cada vez más preparadas, con mayor capacidad de análisis y actualizadas con herramientas tecnológicas. Esto nos ha permitido ganar espacios clave dentro de las empresas, tomando decisiones basadas en interpretación analítica de la información, comportamientos del mercado, objetivos, cultura organizacional y valores éticos, siendo muy asertivas a la hora de definir  estrategias visionarias en pro del crecimiento de las empresas liderando posiciones que no únicamente requieren de preparación sino de profesionalismo, toma de riesgos estratégicos y empoderamiento.

Las mujeres suelen enfrentar mayores exigencias al equilibrar vida personal y liderazgo corporativo. ¿Qué aprendizajes has obtenido sobre la gestión de ese balance y cómo la aplicas hoy?

Sin duda alguna, una de las cualidades femeninas es la versatilidad, el poder ser multitasking teniendo varios objetivos y enfoques diferentes combinando la vida personal y la profesional a la vez.

Considero que una buena organización es fundamental para mantener un equilibrio en varios aspectos de nuestras vidas, apostamos por la buena comunicación, disciplina, cercanía con nuestros entornos, el desarrollar equipos de trabajo de alto rendimiento que puedan enfrentar desafíos y a la par, tener tiempos de calidad mucho más que de cantidad para nuestra vida personal.  Las responsabilidades siempre estarán presentes de manera continua, sin embargo, buscar espacios priorizando objetivos, es clave para lograr un balance con equidad, especialmente cuando a todo lo que haces, le pones un toque personal de pasión.

 La cultura organizacional es clave para la igualdad. ¿Cómo construyes un ambiente en que las mujeres puedan desarrollarse, liderar y sentirse seguras al expresar su visión?

 Romper con paradigmas no ha sido tarea fácil, sin embargo, creo que las mujeres hemos ganado espacios de liderazgo importantes dentro de empresas donde al inicio no existía una cultura organizacional que apostara por la igualdad de condiciones y de oportunidades para nosotras, no obstante, los resultados han demostrado que la visión femenina es muy necesaria dentro del ámbito empresarial. Mi liderazgo se fundamenta en no segmentar, en apostar por la formación, la experiencia y los perfiles de las personas, creando espacios para fomentar iniciativas, propuestas basadas en análisis, retos desafiantes, trabajo en equipo valorando las cualidades de todos los integrantes, entendiendo que cada colaborador o colaboradora tiene habilidades y valores que son de gran aporte para el crecimiento de una empresa. Lo importante es tener una visión y una misión clara donde todos contribuyan a llegar a los objetivos, se sientan parte de y se motive al crecimiento profesional de todos.

En tu trayectoria, ¿qué momentos consideras decisivos para romper barreras y avanzar hacia posiciones de liderazgo?

En lo personal, pienso que el empoderamiento es clave para la toma de decisiones, esto nos permite no únicamente tomar riesgos, sino tener decisiones acertadas, los resultados son clave para romper barreras, demostrando que las mujeres somos igual de capaces, arriesgadas, enfocadas y decididas a lograr el posicionamiento de las empresas que lideramos.

Si pudieras enviar un mensaje a las mujeres que hoy aspiran a liderar en el mundo empresarial, ¿cuál sería la reflexión más valiosa que compartirías?

Primero les diría que los paradigmas deben de romperse desde el interior de cada una de ellas, que tengan metas claras, que se mantengan enfocadas en los objetivos, que el miedo no es malo siempre y cuando se convierta en fortaleza, que los resultados hablan por sí solos y que un buen liderazgo se fundamenta en valores y en ideales inquebrantables.

Como reflexión nos queda que no importa el tiempo que nos tome llegar a la meta; debemos entender y amar nuestros propios procesos; el reto no es vencer a los demás, sino, batir nuestros propios récords; siempre será importante elevar nuestra vara para crecer constantemente, sin olvidar lo valiosas y capaces que podemos llegar a ser cuando confiamos que ese camino es el correcto.