Por: Carlos Yturralde Maruri
CEO GPSNETWORK SOLUTIONS

Imagina que de cada 100 dólares en ventas de tu empresa, 18 se van solo en mover la mercancía. Eso es Ecuador hoy. La Encuesta Nacional Logística 2023 — primera de su tipo, con 254 empresas, impulsada por el Clúster Logístico del Ecuador y ASOLOG — lo midió por primera vez con datos reales. El retrato es honesto: el sistema funciona, pero gasta demasiado, falla más de lo que debería y todavía le tiene miedo a la tecnología.

El costo: ser pequeño sale tres veces más caro

El 17,9% promedio oculta una desigualdad profunda: la empresa pequeña destina el 26,4% de sus ventas a logística; la grande, solo el 7,68%. El triple. Esa brecha aparece en todos los sectores y regiones del país. Las grandes tienen flotas, contratos y sistemas; las pequeñas pagan más por menos. No es solo un problema empresarial: es una barrera que frena al tejido productivo entero. El 40% del costo logístico lo absorbe el transporte y el 23% el almacenamiento — dos rubros que con organización y tecnología pueden reducirse de forma concreta.

La calidad: 4 de cada 10 pedidos llegan con algún problema

El Pedido Perfecto mide si la entrega llegó completa, a tiempo, sin daños y con los papeles correctos. En Ecuador solo el 59,4% lo cumple. En empresas pequeñas ese número cae al 44,8%: 6 de cada 10 entregas decepcionan al cliente. El culpable no es el transporte ni el tráfico — son los errores documentales. Guías mal llenadas, facturas con inconsistencias, registros incompletos. Errores que un sistema digital básico eliminaría, pero que hoy siguen siendo manuales en la mayoría de las empresas.

El tiempo: casi 11 horas que se evaporan antes de arrancar

Un camión en Ecuador no solo mueve carga: también espera. La encuesta encontró 10 horas y 54 minutos de tiempo logístico promedio por operación, sin contar el tránsito. Casi 4 de esas horas son espera pura — dinero quemado en flota y personal parados. La solución no es construir más carreteras: es digitalizar la coordinación. Plataformas de citas, integración de sistemas, automatización en bodegas. Herramientas que ya existen y que en otros países hace años son estándar. 

La tecnología: se conoce, no se usa y nadie la ve importante

Quizás el hallazgo más revelador: las empresas saben que existen herramientas tecnológicas, pero no las usan y casi no las consideran importantes. Rastreo vehicular: 44% de uso. Gestión de almacenes (WMS): 22%. Software de transporte (TMS): 18%. La tecnología logística se vive como trámite, no como ventaja competitiva. Esa mentalidad es el verdadero obstáculo: mientras nadie entienda que un WMS elimina la mayoría de errores documentales o que un TMS recorta un 15% del gasto en combustible, la brecha con la región seguirá creciendo. 

La hoja de ruta: cinco cosas concretas que hay que hacer

La encuesta no solo diagnostica — traza el camino. El sector definió cinco metas: bajar el costo logístico al 12-13% con tercerización y plataformas colaborativas; subir el Pedido Perfecto al 80% con gestión documental digital; reducir los tiempos de 11 a 7 horas digitalizando la coordinación; llevar el uso de tecnología del 20% al 50% en cinco años; y construir el Plan Nacional Logístico. Al Estado le piden tres cosas: seguridad en la cadena (18,7%), infraestructura vial (17,4%) y una política nacional que dé certeza a las inversiones (12,6%).  

Ecuador tiene hoy, por primera vez, los datos para saber dónde está en logística y hacia dónde debe ir. No hacen falta recursos extraordinarios — hace falta decisión: empresas que profesionalicen su logística, un Estado que atienda los cuellos de botella ya identificados, y ambos midiendo el avance año a año. La Encuesta Nacional Logística es ese punto de partida, al momento se está estructurando una segunda encuesta que nos permitirá saber cómo hemos evolucionado en 3 años desde que se la realizó, ASOLOG y el Clúster Logístico realizan un diagnóstico real y efectivo con datos reales, la hoja de ruta está trazada. Ahora es turno de actuar.