“Cuando una mujer entra a una sala de decisiones, no su experiencia técnica. Lleva una forma distinta de observar, de relacionarse, de hacerse preguntas y de buscar respuestas”

En un entorno empresarial cada vez más competitivo, ¿qué papel crees que juega la perspectiva femenina a la hora de innovar y tomar decisiones estratégicas?

En un entorno empresarial se cree que  Innovar  es solo tener ideas brillantes. Realmente innovar es saber leer a las personas, entender qué necesitan de verdad y atreverte a cambiar algo que “siempre ha funcionado así.” Y es ahí exactamente donde  nuestra perspectiva femenina entra en acción.

Las mujeres llevamos toda la vida resolviendo problemas con la mitad de los recursos, navegando espacios que no fueron hechos para nosotras y tomando decisiones que afectan a otros.  Eso te define de una manera que ningún MBA te enseña. Somos versátiles, adaptables, humanas, objetivas, claras, inteligentes  y muy recursivas.

Cuando una mujer entra a una sala de decisiones, no solo lleva su formación o su experiencia técnica. Lleva una forma distinta de observar, de relacionarse, de hacerse preguntas y de buscar respuestas.  Nuestro enfoque es mas  de  objetividad de contexto  donde analizamos las perspectivas, respetamos los valores, las diferencias y sentimientos, en lugar de imponer una visión única, somos versátiles. Eso en innovación, vale oro!

Las mujeres  solemos  ver los problema desde un ángulo que otros no había considerado, No digo que las mujeres seamos mejores. Digo que somos necesarias. Que sin esa mirada, cualquier estrategia tiene vacíos . Y en un mercado tan exigente  y cambiante como el de hoy, un vacío  puede costarte la empresa.

Las mujeres suelen enfrentar mayores exigencias al equilibrar vida personal y liderazgo corporativo. ¿Qué aprendizajes has obtenido sobre la gestión de ese balance y cómo lo aplicas hoy?

Lo que  he aprendido a lo largo de mi carrera profesional ,  me costó mucho tiempo aceptarlo.  Fui  descubriendo con el paso de loa años,  que no puedes estar en todo al 100% al mismo tiempo. Ha sido la gran enseñanza que me han dejado cargos directivos de alto compromiso.

Lo que entendí es que  debia estar completamente presente donde tenía que estar.  Cuando estaba en casa, estaba en casa al 100%. El teléfono debía esperar. Reuniones innecesaria también. Mi  hija no iba  a tener esa misma versión de mí al día siguiente. Muchas veces me levante de reuniones infructuosas diciendo tengo una hija que criar y es una anécdota que orgullosamente me define.

Las organizaciones que integran a mujeres en cargos de liderazgo, no solo innovan mejor, sino que también construyen culturas más sólidas, equipos más comprometidos y una conexión más auténtica con su mercado.

En  el trabajo aprendí algo igual de valioso, me rodee de compañeros comprometidos,   gente con ganas de superarse y ascender, invertí tiempo capacitando y enseñando,   logre  liderar equipos de trabajó exitosos. Nunca tuve miedo de  pedir ayuda eso no es debilidad, es estrategia. Delegué más. Confié más en mi equipo. Y paradójicamente, el trabajo siempre mejoró. Fui estratégica en definir mi sucesión.  Delego  lo cual me permite tener ese equilibrio y moverme con facilidad.

 Lo verdaderamente vital en ese equilibrio es y será siempre mi  familia, Me enseñan  todos los días a ser mejor líder, me enseñan de paciencia, negociación, disciplina,  gestión de crisis y amor incondicional. Todo eso lo llevo a mi trabajo todos los días. Mi trabajo me hizo sin lugar a duda mejor madre. Mi hija  me vio trabajar con propósito, tomar decisiones vitales, crecer y me permitió darle ejemplo de perseverancia,  de constancia , superación y dedicación. Ella pudo ver de cerca la clave del éxito desde el ejemplo y no del discurso… La disciplina y la ética, ese el legado que le dejo.

La cultura organizacional es clave para la igualdad. ¿Cómo construyes un ambiente en el que las mujeres puedan desarrollarse, liderar y sentirse seguras al expresar su visión?

Un ambiente seguro para las mujeres no es un ambiente sin retos. Es un ambiente donde los retos son los mismos para todos, y donde su voz tiene el mismo peso sin importar el género. Como anécdota en mi vida laboral;  dentro de un proceso de selección,  en una reunión de contratación se me hizo la observación de que era de las primeras ejecutivas mujer en llegar a esa posición!  Yo simplemente le respondí a ese Directivo  de la compañía,  que los ejecutivos no teníamos género. Me miro  y sonriente  me  dijo gran enseñanza directiva.  Ese ha sido siempre el principio básico que he enseñado en las Culturas organizacionales donde he tenido el honor de ser parte de ellas, La igualdad debe ser el respeto primordial en cualquier organización.

Para construir un ambiente propicio  en el que las mujeres podamos  desarrollarnos suelo abrir  puertas de verdad. Esto significa que no basta con  solo  decirle a una mujer “tú puedes llegar lejos.” Hay que darle la oportunidad real, darle proyectos desafiantes,   enseñarle, apoyarla , darle la oportunidad de aprender y brindarle la exposición con la alta  dirección de la compañía. Eso es desarrollo auténtico.

En tu trayectoria ¿qué momentos consideras decisivos para romper barreras y avanzar hacia posiciones de liderazgo?

Tuve muchos momentos decisivos en mi carrera profesional, los más  decisivos fueron dos situaciones puntuales, la primera cuando acepte ser Gerente Nacional del segundo banco más grande de Colombia un gran reto por la cantidad de oficinas a mi cargo 784 en total, mi vida laboral transcurría montada en un avión recorriendo todo el país consolidando el posicionamiento de la entidad, con un gran número de personal a cargo.  El segundo cuando acepte la valiosa oportunidad  que me brindo el segundo banco más grande del Ecuador  como  Vicepresidente, donde me vi obligada a salir de mi zona de confort, estudie desde Geografía, política, economía, jurisprudencia, normativa bancaria, cultura e idiosincrasia desde cero.  Tuve que romper paradigmas, dejar mi vida, mi país, mi familia y mi cultura para aceptar ese gran reto laboral.  Una gran experiencia, una prueba de liderazgo total.  Nunca tuve duda que podía lograrlo y consolidarme.

 Si pudieras enviar un mensaje a las mujeres que hoy aspiran a liderar en el mundo empresarial.? Cuál sería la reflexión más valiosa que compartirías?

Prepárate con disciplina y rigor. Conoce tu industria mejor que nadie. No se puede administrar ni liderar lo que no se conoce!. Desarrolla desde el conocimiento con tu criterio propio.  Que tu actuar este siempre acompañado de los principios, valores institucionales y personales. La autoridad no te la da  un cargo, te la brinda la claridad con la que tomas decisiones y la consistencia con la que actúas. Busca mentoras, busca mujeres que ya caminaron el recorrido donde quieres llegar.  Aprende de ellas. Lidera desde lo que eres no trates de imitar y siempre enseña. Deja tu legado.

La alta dirección y liderazgo son exigentes  y muchas veces injustos. Cuando la presión es alta, tu ventaja competitiva no es evitar esa presión, sino la de desarrollar estrategias y capacidades para afrontarlas con profesionalismo. El éxito viene de la mano de tu capacidad de moverte con inteligencia y aceptar los cambios  rápidamente. Especialmente en el  entornos que hoy vivimos,  tenemos que tener la capacidad de actuar al ritmo que el entorno nos  impone, esa adaptabilidad es la clave más valiosa.