Por: Elisa Ledesma
Coordinadora de Marketing

En la actualidad, el desarrollo tecnológico ha redefinido la manera en que las empresas y las personas interactúan con su entorno. Este cambio constante, conocido como transformación digital, ha obligado a las organizaciones a reestructurar sus procesos, adoptar nuevas herramientas tecnológicas y, sobre todo, fomentar un pensamiento más innovador. Paralelamente, el emprendimiento ha adquirido un papel protagónico al impulsar ideas disruptivas que facilitan la adaptación al nuevo contexto digital.

La transformación digital no se limita a la incorporación de software o herramientas tecnológicas dentro de las empresas; se trata, más bien, de un cambio profundo en la cultura organizacional y en la forma de pensar los negocios. Implica adoptar un enfoque disruptivo que permita simplificar procesos, optimizar recursos y ofrecer experiencias personalizadas al cliente. Las compañías que logran integrar la tecnología de manera estratégica no solo mejoran su productividad, sino que también fortalecen su competitividad frente a los desafíos del mercado global.

Por otro lado, el emprendimiento es un motor de desarrollo que impulsa la creación de soluciones innovadoras. Los emprendedores modernos no solo buscan rentabilidad, sino también generar un impacto social positivo. En este sentido, la digitalización se convierte en un aliado esencial, ya que amplía el acceso a la información, a los mercados internacionales y a las herramientas que facilitan la gestión de negocios. Sin embargo, para aprovechar estas ventajas, es indispensable fortalecer las competencias digitales y promover una formación continua que permita adaptarse a los cambios tecnológicos.

Un estudio señala que los emprendedores tienen la oportunidad de integrarse en distintas fases del proceso productivo digital: en la creación de valor mediante el desarrollo de infraestructura tecnológica; en la entrega de valor, al generar productos inteligentes y experiencias digitales; y en la captura de valor, a través de estrategias de comercio electrónico y optimización de costos. De esta forma, la transformación digital se convierte en un espacio fértil para el surgimiento de nuevos modelos de negocio y el crecimiento de emprendimientos tecnológicos.

Finalmente, la innovación y la apertura al cambio son los pilares para alcanzar una transformación digital exitosa. La colaboración entre emprendedores, instituciones y empresas resulta esencial para cerrar la brecha tecnológica, especialmente en regiones donde el acceso a las herramientas digitales aún es limitado. En esta era la unión entre la creatividad emprendedora y la tecnología representa una oportunidad única para impulsar el desarrollo sostenible y construir sociedades más competitivas y conectadas.

Cita:
Bastidas Zambrano, L. I., Mazacón Cervantes, C. J., Ruiz Parrales, E. C., & Onofre Zapata, R. F. (2022). Transformación digital y emprendimiento. Revista Oratores, vol. 1, núm. 16. Universidad Metropolitana de Educación, Ciencia y Tecnología, Panamá.