Por: Gabriela Soria
CEO TD CONNECTION-AGENCIA DE COMUNICACIÓN DIGITAL
Cerrar ventas, atraer clientes potenciales y generar mayores ingresos ha dejado de ser un desafío para las pequeñas, medianas y grandes empresas. Los distintos sectores industriales que han incorporado la Inteligencia Artificial (IA) en sus operaciones comerciales ya experimentan un impacto positivo tanto en su rentabilidad como en su transformación digital.
Entre las diversas herramientas que ofrece la IA, destacan los agentes inteligentes. Su función no es reemplazar el factor humano, sino optimizar las operaciones comerciales. Esto permite atender simultáneamente a un volumen ilimitado de usuarios, realizar el seguimiento de cobranzas y vender servicios de manera ininterrumpida, las 24 horas, los 7 días de la semana.
Con una visión innovadora y respaldada por decisiones gerenciales estratégicas, la integración de estos agentes inteligentes (SMART) en diferentes modelos de negocio ya está generando resultados de alto valor.
En un periodo de 24 horas, las marcas que implementan este servicio logran dar respuesta al 100% de las interacciones con sus clientes y registran un incremento sostenido de al menos el 25% en su tasa de cobranza.
Cualquier modelo comercial moderno debe construir su filosofía bajo una premisa clara: pensar y actuar alineado al perfil del consumidor actual, un usuario que busca respuestas inmediatas a través de una atención ágil y oportuna.
La revolución tecnológica e industrial nos lleva a reflexionar; la ausencia de un agente inteligente en las horas más tácticas del día repercute en la pérdida de ingresos al dejar de facturar por no lograr un cierre efectivo en una transacción comercial.
Sin embargo, integrar la inteligencia artificial en una organización no consiste únicamente en adquirir software en tendencia y esperar resultados automatizados de forma mágica; requiere, fundamentalmente, capacitar al talento humano para que aprenda a formular las instrucciones, preguntas y directrices correctas.