Por: Ing. Felipe J. Rendon a. MBA.
Consultor Estratégico Proyectos de Transformación Digital Fintech IA
La revolución cuántica ya está sucediendo y gana espacio en las agendas de diversos sectores, especialmente en aquellos donde la digitalización es un factor clave, que impulsa la innovación cuántica en la región, en su nuevo estudio Tecnologías Cuánticas: Estrategias Clave y Oportunidades para el Sector Bancario, que analiza cómo la convergencia de datos, inteligencia artificial y computación cuántica (el denominado tridente DATA + AI + QC) puede redefinir las bases del sistema financiero del país. La verdad es que puede tener un impacto masivo en varios sectores de la industria; desde la medicina hasta la logística, las aplicaciones son casi infinitas. Pero, ¿cuáles podrían ser las más relevantes? Aquí hay algunas industrias que se perfilan como grandes beneficiarias:
Ciencias de la Salud: La simulación de moléculas para el desarrollo de nuevos medicamentos podría ser mucho más rápida.
Finanzas: El análisis de grandes volúmenes de datos en busca de patrones podría mejorar significativamente.
Logística: La optimización de rutas de entrega gracias a cálculos super rápidos.
En la industria farmacéutica, se podrían simular estructuras de proteínas complejas para lograr tratamientos más efectivos, antes esto podía llevar años de investigación, pero con la computación cuántica, se espera que se acorten esos plazos drásticamente. El reporte refleja la expectativa de transformación en el sector, donde el 83% de los líderes bancarios considera que esta tecnología tendrá un impacto contundente en los próximos 5 a 10 años, pero apenas el 7% asegura contar con una estrategia concreta para capitalizarla. “Estamos frente a una nueva era de inteligencia financiera, la computación cuántica no es un futuro lejano, sino que ya está redefiniendo cómo pensamos el riesgo, el crédito, la estrategia. Según el informe, la integración del tridente DATA + AI + QC podría generar beneficios decisivos:
- + 12% de alpha en optimización de portafolios en entornos volátiles.
- – 80% en tiempos de respuesta en ciberseguridad, clave frente a amenazas globales.
- + 8 a 12% de mejora en riesgo crediticio, mediante underwriting cuántico.
Avances en detección de fraudes con grafos y algoritmos híbridos.
Procesamiento acelerado de datos no estructurados, que hoy representan más del 80% de la información bancaria; en términos estructurales, el documento también proyecta un mercado global de computación cuántica en torno a los USD 9.400 millones hacia 2030, mientras que el ecosistema Fintech en Latinoamérica apunta a los USD 125.000 millones. Estas cifras no sólo marcan una oportunidad de crecimiento económico, sino también la posibilidad de avanzar hacia un sistema financiero más inclusivo, capaz de ampliar el acceso al crédito en segmentos históricamente relegados, dado que las tecnologías cuánticas tienen el potencial de incrementar hasta un 25% la inclusión crediticia.
La ONU declaró a 2025 como el Año Internacional de la Ciencia y la Tecnología Cuántica. Desde la capacidad de realizar simulaciones financieras más precisas hasta la detección en tiempo real de ciberataques, los ejemplos demuestran que la computación cuántica no es un horizonte abstracto, sino una herramienta que pronto será parte del día a día de bancos, Fintech y organismos reguladores; la computación cuántica está dejando de ser una promesa futurista para convertirse en una tecnología con aplicaciones concretas en el mundo empresarial. En octubre de 2024 se presentó la Hoja de Ruta Cuántica para Empresas, un documento clave para ayudar a las organizaciones a adoptar esta tecnología. Sin embargo, muchas empresas siguen preguntándose: ¿Cómo empezar? Para responder a esa interrogante, se debe desglosar el estado actual de la computación cuántica, sus aplicaciones prácticas y cómo las empresas pueden prepararse para esta transformación.
En la industria no se habla ya tanto de supremacía cuántica; se habla ahora de ventaja cuántica, que ocurre cuando un ordenador cuántico puede resolver un problema más rápido, con mayor precisión o con menor consumo computacional que el mejor superordenador del mundo; la computación cuántica sigue enfrentándose a desafíos importantes, principalmente en la estabilidad de los qubits, la corrección de errores y la reducción del ruido en los cálculos. Existen diferentes enfoques tecnológicos para la computación cuántica, como qubits superconductores, iones atrapados y átomos neutros, cada uno con sus propias ventajas y dificultades. Lo que parece claro es que los ordenadores cuánticos no funcionarán de manera aislada, sino dentro de arquitecturas híbridas, combinando CPUs, GPUs y QPUs (Quantum Processing Units) en sistemas integrados. Este modelo ya se está implantando en centros de supercomputación como el Barcelona Supercomputing Center, que recientemente anunció la instalación de un ordenador cuántico.
Retos en la adopción de la computación cuántica.
Aunque la computación cuántica ofrece un enorme potencial, su adopción en empresas y organizaciones presenta algunos retos claves:
- Acceso a la Tecnología.
- Identificación del caso de uso.
- Falta de Talento Humano especializado.
- Definir una hoja de ruta clara.
- Integración con sistemas actuales.
¿Qué problemas puede resolver la computación cuántica?
Superados los primeros desafíos en la adopción de la computación cuántica, la gran pregunta es: ¿qué problemas pueden resolverse mejor con esta tecnología? Aunque aún está en desarrollo, ya se identifican tres grandes áreas donde la computación cuántica podría aportar ventajas clave.
- Optimización: encontrar la mejor solución en problemas complejos, uno de los campos donde la computación cuántica tiene mayor potencial es la optimización. Estos problemas están presentes en múltiples sectores: Diseño de rutas de transporte más eficientes, Optimización de inventarios y cadenas de suministro, Asignación de recursos en hospitales, aeropuertos o universidades, Distribución de inversiones financieras. El gran reto de la optimización es que, a medida que se agregan variables, el número de combinaciones posibles crece exponencialmente, lo que hace que los ordenadores clásicos requieran tiempos de cálculo no asumibles, los ordenadores cuánticos pueden reducir drásticamente este tiempo, permitiendo encontrar soluciones más óptimas y en mucho menos tiempo.
- Inteligencia Artificial y Machine Learning: La computación cuántica también puede mejorar la inteligencia artificial, tanto en la optimización de modelos de aprendizaje automático como en la creación de redes neuronales cuánticas, la IA también está ayudando a la computación cuántica, aplicándose en la calibración de sistemas y en la corrección de errores. Este avance permitirá crear modelos más eficientes y acelerar el desarrollo de la IA en áreas como el procesamiento de datos, la predicción de patrones y la toma de decisiones autónoma.
- Simulación de sistemas naturales y materiales: Otro campo donde la computación cuántica ofrece ventajas únicas es la simulación de moléculas y materiales; los sistemas naturales, como la química, la biología o la meteorología, dependen de ecuaciones complejas que requieren grandes cantidades de cálculo. Actualmente, muchas de estas simulaciones solo pueden realizarse de forma aproximada o con recursos computacionales inmensos. Algunas aplicaciones destacadas incluyen:
- Descubrimiento de nuevos fármacos mediante simulaciones precisas de moléculas.
- Diseño de nuevos materiales y combustibles más eficientes.
- Simulación del clima y el impacto del cambio climático.
- Modelado de dinámica de fluidos, clave en la industria aeronáutica y automovilística.
Ciberseguridad en la era cuántica: el reto de la criptografía post-cuántica.
El riesgo: romper la encriptación actual: el mayor peligro proviene del algoritmo de Shor desarrollado en 1994, que teóricamente permite a un ordenador cuántico descomponer números primos mucho más rápido que cualquier ordenador clásico. Dado que la mayoría de los sistemas de cifrado actuales se basan en la dificultad de factorizar grandes números primos, este avance permitiría romper la criptografía actual en cuestión de días o incluso segundos, en lugar de los 200 millones de años que les llevaría a los superordenadores actuales. La respuesta inmediata es la criptografía post-cuántica, que no utiliza computación cuántica, sino algoritmos diseñados para resistir ataques de ordenadores cuánticos. Estos algoritmos están en proceso de estandarización por parte del NIST (National Institute of Standards and Technology de EE.UU.), que ya ha seleccionado varios candidatos que, hasta ahora, no han podido ser vulnerados; estos algoritmos requieren una gran cantidad de recursos computacionales, lo que representa un desafío en términos de rendimiento.
Un fenómeno preocupante es el conocido como “Harvest Now, Decrypt Later” (recolectar ahora, desencriptar después). Se sospecha que ciertos actores están almacenando grandes volúmenes de datos cifrados con la intención de descifrarlos en el futuro, cuando los ordenadores cuánticos sean lo suficientemente potentes. Para mitigar este riesgo, las empresas están realizando auditorías de sus sistemas criptográficos, identificando qué algoritmos usan y desarrollando un plan para migrar a soluciones post-cuánticas; este proceso es complejo y debe hacerse de forma gradual, asegurando una transición segura antes de que la computación cuántica represente una amenaza real. El mensaje final es claro: la computación cuántica está aquí y quien comience a adoptarla ahora tendrá una ventaja competitiva en los próximos años, hay que seguir explorando esta revolución tecnológica, impulsando el conocimiento y la colaboración en torno a una de las tecnologías más potentes y prometedoras del siglo XXI.